miércoles, 27 de enero de 2016

 LA IMPORTANCIA DE LA RELIGIÓN


La persona que parte de este principio básico sabe que cumplir la voluntad de Dios implica cumplir bien sus deberes familiares, profesionales, etc., que son una parte importantísima  de lo que Dios espera de él. Este es sin duda un motivo fuerte con el que cuenta el cristiano para dar a su vida un sentido de servicio a los demás.

Indudablemente este empeño tiene que llevar consigo actuar con rectitud de intención, buscando sinceramente la verdad y el bien de todos, sin dejarse llevar de intereses menos nobles, sin ceder a presiones que tal vez podrían reportarle beneficios materiales pero que si es a costa de lesionar la justicia, derechos de terceros u otros principios morales no le interesarán.

Es cierto que este comportamiento es propio de toda persona honrada, íntegra, sin necesidad de acudir a razones o motivos espirituales. Pero también es igualmente cierto que junto a razones de “hombría de bien” comunes a todos, las razones espirituales son un refuerzo de esas convicciones humanas. El actuar “de cara a Dios” y no solo de “cara a los hombres” refuerza el empeño en portarse bien, en hacer lo que se debe hacer, independientemente de lo que hagan otros, o de lo que sea más cómodo o de lo que me pueda beneficiar económicamente, políticamente, etc.

El creyente sabe que su vida de fe no puede ser algo al margen de su vida diaria, en su casa, en su trabajo, en sus obligaciones sociales… Su fe debe iluminar su quehacer diario, para en ese lugar y en esa tarea portarse con un buen creyente, como un buen cristiano. No sería un buen cristiano si no fuera un buen profesional, si no fuera una persona íntegra, ejemplar, servicial, competente, amable…, si no tratara con afecto y respeto a todas las personas, también a las que, precisamente por ser creyente, pudieran no tratarle bien a él: no puede responder a la intolerancia y a la incomprensión con la misma moneda. Tiene derecho a defender sus derechos legítimos –también su derecho a vivir de acuerdo con sus creencias religiosas-, pero no “dejar de lado” –no interesarse, descalificarlos, etc.- a los que pretendan dejarle de lado a él.

El creyente, además, tiene más facilidad para conocerse a sí mismo: su grandeza en cuanto persona, y sus posibles limitaciones e incluso miserias, también como persona. ¿Por qué?: porque conoce a Dios, y por eso puede saber mejor quién es él, criatura salida de sus manos. “Que te conozca Señor, y me conozca”, decía ya San Agustín. El no creyente, el agnóstico, al no tener claro el fundamento último de la vida humana y del mundo, tendrá también más dificultad para “conocerse” a sí mismo, para responder a las grandes preguntas: yo quien soy, de donde vengo, cuál es mi fin, para que existo… No son cuestiones menores, y por tanto la respuesta que demos influirá mucho en el enfoque de la vida diaria.

Las creencias religiosas –la fe cristiana en particular- sirven para estar más atento a otro de los mayores peligros que podemos tener: dejarnos llevar de la tendencia al orgullo y a la soberbia, que nos alejan de los demás y nos llevan a la envidia y a otros inconvenientes. El cristiano debe ser consciente de que todo lo bueno que posee lo ha recibido de Dios, y por tanto no tendría sentido atribuirse méritos que en último término no habrían sido posibles sin las cualidades humanas que Dios le ha dado, aunque haya procurado cultivarlas. De este modo es más fácil también no envanecerse ante los éxitos, como si fueran algo exclusivamente propio.

El creyente, y el cristiano en particular, debe ser siempre un hombre de paz. La violencia es opuesta a la fe. Recordemos el discurso del Papa en Ratisbona, donde insistió en que la violencia es opuesta a la razón, y como Dios es la suprema Razón, una Razón creadora, la violencia es algo que se opone directamente a Dios. No puede tener justificación, y menos apelando a Dios. Otra cosa es la legítima defensa ante un injusto agresor.

El cristiano –no obstante estas “ventajas”-  no se considera  “mejor” que los demás: él también tiene mucho que aprender y mejorar, porque no siempre se porta como debería esperarse de un creyente. Pero en este caso su mal comportamiento no se deberá a ser cristiano, sino más bien, precisamente a ser poco cristiano. Como tal, debe reconocer sus errores o sus faltas, y debe rectificar y comenzar de nuevo. También para esta necesidad de mejora continua es muy útil la fe.


HISTORIA DE LA RELIGIÓN


Para mucha de la primera época de la historia, la religión había tomado la forma de cultos anteriores de siguiente de la religión cívica de la adoración de la naturaleza. Los ciudad-estados de Mesopotamian adoraban a sus dioses locales en la forma de una estatua de la arcilla contenida en el templo. Los Griegos y el romanos continuados a observan rituales en el honor de los dioses. Pallas Athena, patroness de Atenas, era adorado en el parthenon. El emperador romano era Pontifex Maximus, líder de la religión cívica de Roma. También lo sí mismo adoraban como dios. Era el requisito de la adoración del emperador que la mayoría incomodó a cristianos que vivían en Roma.
La segunda civilización no fue basada sobre esta clase de religión sino sobre otra clase derivada en última instancia de la filosofía. Una onda del nuevo pensamiento barrió con civilizaciones del viejo mundo durante el primer milenio B.C. asociado a los filósofos y a los líderes espirituales tales como Confucius, Buddha, Zoroaster, Jeremiah, y Pythagoras. De sus enseñanzas vinieron las nuevas filosofías y religiones. Algunos filósofos, tales como Confucius, Zoroaster, y Platón, trajeron una crítica moral al gobierno. Su acercamiento era intentar reformar el gobierno como consejeros al rey. Otros desafiaron el gobierno como forasteros. Jeremiah, por ejemplo, predijo que Jerusalén caería a los babilónico; lo encarcelaron para expresar esa creencia. Socrates fue condenado por impiety con respecto a la religión cívica de Atenas y puesto a la muerte. Crucificaron a Jesús en la orden de Pontius Pilate, proconsul romano en Judaea. Eligiendo entre la energía y la verdad reales, Buddha renunció el trono de un principado de Nepalese para perseguir verdad.
Los expedientes de historia que, después de sus muertes, los seguidores de Jesús y Buddha formaron a comunidades ideológicas dedicaron a perpetuar y a satisfacer las ideas de su líder salido. Buddhism inclinado más hacia comunidades monastic; Cristianismo, hacia la estructura eclesiástica de la iglesia. La base de estas comunidades era las personas que, como filósofos, habían dado encima de ocupaciones worldly y de vida casada para perseguir un sistema particular de ideas. Buddha enseñó la trayectoria a la aclaración. Jesús predicó el reino que venía del dios. Ambos conceptos se relacionan áspero con lo que llamaríamos "cielo", un reino espiritual para las buenas personas después de la muerte. Los seguidores de esas religiones renunciaban el mundo malvado de placeres y de la política físicos de la energía. Con todo también tuvieron que funcionar en ese mundo. Sus fortunas institucionales fueron hechas cuando los monarcas de gran alcance patrocinaron su religión. El emperador indio Asoka patrocinó buddhism. El emperador romano Constantina patrocinó cristianismo. Las ideologías religiosas entonces se convirtieron en religiones del estado, armadas con los recursos del estado.
Una religión del tercer mundo, Islam, vino alrededor en el 7mo siglo temprano A.D. cuando el archangel Gabriel dictó las palabras del dios al profeta Mohammed. Mohammed era un comerciante que había sido expuesto a otras religiones judaic cuando él condujo las caravanas a Siria. El mensaje que él trajo estaba de un solo dios, Allah, que era el mismo dios que el de los cristianos y de los judíos. Lo consideraban el más último de una serie de profetas que también incluyeron a Abraham, a Moises, y a Jesús, entregando el mensaje más completo del dios. Mohammed pasó los años que intentaban convertir a ciudadanos de Mecca a su religión. Su fortuna fue hecha cuando a le invitaron que gobernara la ciudad de Medina. Él realizó esta tarea admirable y pronto estaba el al frente de un ejército que conquistó Mecca y el resto de la península árabe. Después de la muerte de Mohammed en 632 A.D., sus sucesores continuaron en la trayectoria de la conquista. Se aprovecharon del hecho de que el imperio romano del este y el imperio persa de Sasanian se habían agotado en la guerra siglo-larga. Los ejércitos del Islam habían conquistado mucha de Asia sur-central y de África del norte antes de fin de 7mo siglo.
La religión del mundo proporcionó una estructura moral para la sociedad durante la segunda época de la historia del mundo. Aunque ponemos su principio en el primer milenio mediados de B.C. (cuando vivieron los grandes filósofos y profetas), su período de la dominación comenzó en el primer milenio mediados de A.D. cuando las religiones adquirieron energía worldly. En el caso del cristianismo, duró hasta el renacimiento mil años más adelante; en el caso del Islam, quizás de algunos cientos años después eso. El patrón de la organización varió.




lunes, 25 de enero de 2016

TIPOS DE RELIGIONES


 MONOTEISTAS:
  Estas creen en la existencia de un único Dios, creador del universo.

a. Cristianismo: esta religión reconoce a Jesús de Nazaret como fundador y es además su figura central. Se concibe a Jesús como el hijo de Dios hecho hombre y el mesías que el Antiguo Testamento profetiza. Lo que esta religión cree es que el hijo de Dios murió por la redención del hombre del pecado original y que al tercer día resucitó de entre los muertos. Los textos más importantes de esta religión son el Antiguo y Nuevo Testamento.
b. Judaísmo: de las religiones monoteístas, esta es la más antigua. Cree en la existencia de un único Dios, creador del universo y que ha elegido al pueblo judío para rebelarle los Diez Mandamientos. Además de ser una religión, es considerada una cultura y tradición iniciada por Abraham. La obra más importante de esta religión es la Torá.
c. Islam: esta religión considera a Allah como único Dios, siendo Mahoma su mensajero y último profeta enviado por él. El texto sagrado del Islam es el Corán.
POLITEISTAS: son aquellas que creen en la existencia de varios dioses que se organizan en un panteón o jerarquía, una de ellas es:
d. Hinduismo: esta religión proviene de la India y carece de fundador como las anteriores. Es una sumatoria de religiones, creencias, costumbres, cultos y rituales y se adoran múltiples dioses. Los hinduistas creen que detrás del universo visible, susceptible de cambios y destrucciones, hay una existencia eterna y sin cambios. El mayor logro en esta religión es el abandono de la reencarnación para retornar al universo espiritual.
Panteístas: estas religiones creen que el creador y su creación poseen una misma esencia, por ejemplo:
e. Taoísmo: el taoísmo, cuyo significado es “enseñanza del camino” es una tradición filosófica y religiosa que data de hace dos mil años atrás y fue fundada por Lao Tse. El objetivo de quienes profesan esta religión es la inmortalidad, que puede ser entendida de diversas maneras. Tao es el nombre que se le otorga al orden natural y su objetivo es enseñarle al hombre a integrarse en la naturaleza. En esta religión, las tres virtudes fundamentales son la paz, tranquilidad y silencio.
NO TEISTAS:
 Estas religiones no conciben la existencia ni de dioses ni de creadores, por ejemplo:

f. Budismo: esta religión no teísta surgió con las enseñanzas de Siddhartha Gautama en la India. A este se lo conoce bajo el nombre de Buda, que significa iluminado. Lo que persigue esta religión es la creación de una sociedad pacífica y perfecta y al mismo tiempo, la realización plena de la naturaleza humana.

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LA RELIGION Y LA FE

  LA RELIGIÒN Y LA FÈ


La religión es una fe; la devoción por todo lo que se considera sagrado. Se trata de un culto del ser humano hacia entidades a las que se atribuyen poderes sobrenaturales. Como tal, la religión es la creencia a través de la cual las personas buscan una conexión con lo divino y lo sobrenatural, así como cierto grado de satisfacción espiritual mediante la fe para superar el sufrimiento y alcanzar la felicidad.
Vea también Fe.

Las religiones son doctrinas constituidas por un conjunto de principios, creencias y prácticas en torno a cuestiones de tipo existencial, moral y sobrenatural, por lo general basadas en textos de carácter sagrado, que unen a sus seguidores en una misma comunidad moral.
Todas las religiones tienen sus bases y fundamentos, sustentados en diversas corrientes filosóficas que intentan explicar quiénes somos y por qué hemos venido al mundo. Unas se destacan por la fe y otras por sus extensas enseñanzas éticas.

LA RELIGIÓN


LA RELIGIÓN 

El concepto de religión tiene su origen en el término latino religĭo, y se refiere al credo y a los conocimientos dogmáticos sobre una entidad divina. La religión implica un vínculo entre el hombre y Dios o los dioses; de acuerdo a sus creencias, la persona regirá su comportamiento según una cierta moral e incurrirá en determinados ritos (como el rezo, las procesiones, etc.)
Por ejemplo: “La religión es el motor de mi vida y aquello que me sostiene en los malos momentos”, “Soy de los que piensan que la religión no debe mezclarse con el Estado”, “Si tienes problemas, busca refugio en la religión”.
Tal es la influencia que la religión, independientemente del tipo que sea, ha ejercido en el ser humano a lo largo de los siglos que ello ha traído consigo un amplio número de situaciones y de opiniones que indudablemente a nadie han logrado dejar indiferente.